La inesperada diferencia entre Substack Mafia y sus "gurútidores"
Un día te voy a contar el porqué real de que me pase el día presumiendo de las cosas que hago en Substack.
Cuando te lo cuente, seguramente te pareceré 1) un genio, o 2) un chiflado al que se le ha ido la pinza por completo.
Hasta entonces...
Una historia:
Cuando lancé Substack Mafia, hace un añito y algo ya, tenía una idea general de “cómo quería que fuera mi comunidad”, porque venía de haber lanzado otras dos antes que esa.
La primera se llamaba “Masteryweeks” y aprendí un huevo de cosas con ella.
Por ejemplo:
A registrar una marca para que no me la quitaran otros competidores y/o envidiosos varios (algún día te contaré la historia de “aquella clienta” que trató de robarme el método para enseñárselo a sus mentorizados diciendo que lo había creado ella, pero me envió un email sin querer en el que se delataba y tuvo que “cambiar de idea”)
A crear una comunidad online en la que no solamente el dueño habla.
A defender ante Patentes y Marcas ese mismo registro un tiempo después, imagino que porque no se creían que un pequeño emprendedor como yo se hubiera quedado con ese pepinazo de nombre que seguramente titanazos del estilo Tony Robbins querrían en algún momento (spoiler: gané la disputa y la marca sigue siendo mía, y lo seguirá siendo ad eternum porque la voy a renovar hasta que alguien me lleve a un tanatorio metido en una caja)
Y muchas más.
Pero como no quiero aburrirte, te lo resumo diciéndote que la mayoría de cosas que aprendí con Masteryweeks® las aprendí porque las pagué con creces con dinero, tiempo desperdiciado, o con disgustos nivel Dios-por-qué-no-me-quedé-como-empleado.
La segunda comunidad, que fue como la “hermana mayor” de la primera, me sirvió para aprender una única cosa:
“Hacer que otros ganaran dinero online”
Masteryweeks era sobre productividad personal.
Mastery Leaders, sobre aprender a lanzar comunidades como Masteryweeks.
Y, como te digo, esta última me sirvió para demostrarme a mí mismo que, además de ser exageradamente bueno enderezándole la agenda a la gente, lo era también haciendo que incluso la persona más negada en cuanto a ventas, marketing, prospección...
O como quieras llamar a la ciencia y el arte de “ganarte la vida por tu cuenta haciendo cosas en Internet”, podía meter euros en su cuenta si hacía lo que le recomendaba que hiciera.
Así que, quitando lo de la marca (que es anecdótico, pero guardo la historia en mi memoria como “aquella vez en la que le gané la partida al Establishment”), podría decir que mis dos grandes aprendizajes como dueño de comunidades fueron:
Saber crear una comunidad online de éxito
Saber hacer que casi cualquier ser humano gane dinero online
Lo que te decía:
“Al lanzar Substack Mafia, ya sabía qué iba a hacer”
Que son las dos cosas en esa lista de dos puntos que te acabo de contar.
Pero también sabía otra importante.
Tan importante, que fue la razón principal que hizo que Substack Mafia se llame efectivamente “Substack Mafia”, y no “David Domínguez” a secas, ni “David Domínguez Fan Club”, ni “Deivi and his pro substackers”.
Ni de ninguna otra manera en la que yo esté involucrado en el título.
Como tampoco utilicé NINGUNA referencia de mi universo posterior (ej: típicas anécdotas que solo te afectan a ti y conviertes en un nombre de servicio que NADIE, salvo tú, entiende a la primera) que indicara que YO, y nadie más que YO, estaba en el centro del proyecto.
(Que es lo que ocurre con la mayoría de los servicios que ves por ahí)
Me hubiera parecido vergonzoso.
Porque esa “cosa” que decidí incluso antes de que naciera Substack Mafia fue:
“Que yo NOOOOO sería el protagonista”
Dicho de otra manera:
Que yo NO sería el gurú alrededor del cual girara todo el circo, que yo NOOO montaría todo esto para salvarle la vida a nadie con mis supermarketeros poderes, que ni YOOOOO ni absolutamente nada de mi historia aparecería:
Ni en la propia narrativa de Substack Mafia.
Ni en su logo, ni en sus colores, ni en nada relacionado con el “material evidente” de la marca.
Porque lo que decidí específicamente aquel enero de 2025 en el que dije “voy a lanzar esto y a ver qué pasa” fue...
“Que quienes entraran fueran los AUTÉNTICOS protas de la peli”
Y me posicioné fuerte ahí.
NO porque sea el tío más modesto ni altruista del mundo, porque sin duda no lo soy.
Sino porque sé que para conseguir lo que hemos conseguido, lo que estamos consiguiendo y lo que todo el mundo sabe que conseguiremos…
Los miembros NO necesitan más de mí.
Sino más de ELLOS.
Así que las (decenas de) veces que un mafioso en potencia me preguntaba en una de esas 1-1 que a veces hago para explicar cómo funciona todo:
“¿En qué te diferencias de tu competencia?”
(Como si tuviéramos nosotros de eso)
Le respondía y respondo:
“Que no he montado mi comunidad para ponerme un escenario a que todo el mundo me mire...
Sino que he levantado un escenario para que TODOS los miren a ellos”
Es mi cara la que más ves porque me cuesta cero coma levantar mi móvil y sacarme un selfie.
Subo y listo.
Pero estoy 100% seguro de que en el feed de Substack te has hartado a ver imágenes de nuevos miembros con un sombrero de mafioso, o capturas de reuniones en Zoom en las que alguno de ellos decide montar un taller para el resto...
O informes anuales privados (pista: “Secretos de Substack”) escritos por 20 miembros y enviados a las casas de otras 80 personas.
O chorrocientas “ideas locas” en esa línea, pensadas única y exclusivamente para hacerlos majaderamente famosos a todos y cada uno de quienes participen.
Por eso:
Mi misión, como he dicho mil veces ya por escrito, en audios míos y de otros, siendo entrevistado y entre Coca-colas cuando estoy en la calle, es “detectar el mejor talento en Substack para meterlo en la Mafia y hacer que se dispare”.
Pero no se dispara porque YO sea un crack.
Sino porque EEELLLOOOOOSSSS lo sooooooon.
Y aquí tienes una prueba:
Es algo que escribió ayer mi camarada y miembro de Substack Mafia Jorge Martín.
Fíjate que no dice:
“Gracias David porque eres el putto amo y sin ti no habría podido hacer esto”
Sino que especifica claramente...
“Por dejarme entrar en La Mafia y PODER CONOCER A TODA LA MARAVILLOSA GENTE QUE ESTÁ DENTRO
Gente top en su sector de la que se aprende cada día y mejores personas”
Y así es justamente como debe ser.
El título del documental de Netflix de Tony Robbins es:
“No soy tu Gurú”
Pero después sí que lo es de muchísima gente.
En mi caso no es así.
Así que si lo que te mola es tener “una figura clara” a quien seguir, porque tu personalidad es así, o porque crees que es lo que necesitas, o porque es lo que llevas haciendo toda la vida y no te apetece cambiar y/o no sabes cómo hacerlo...
Es respetable.
Pero Substack Mafia no es tu sitio.
Por otro lado:
Si lo que te apetece es poder CELEBRAR que has alcanzado tus primeros 1.000 suscriptores en mucho menos tiempo del esperado (como Jorge), y COMPARTIR tu éxito no con un señor/a distante que te ha hecho creer que es mejor que tú para que le sigas pagando, sino con los CAMARADAS que te has ido labrando codo a codo por luchar tus batallas (y las de ellos) juntos...
Substack Mafia puede ser tu sitio.
Para descubrirlo:
https://www.crecerensubstack.com/mafia
*Quedan 5 plazas hasta el miércoles 4 a las 23:59 Península
**Después el precio sube de 357€/año a 427€/año
—
PD: Qué te llevas cuando te apuntes a Substack Mafia:
Que te presente inmediatamente, tal cual entres, en el Chat Privado de Substack Mafia para que el resto de miembros (somos unos 65) te inviten en ese mismo momento a participar en sus Lives, newsletters y otro tipo de colaboraciones valiosas... que se traducen en que tu crecimiento se dispare en cuestión de horas.
Una reunión “Vuelacabezas” 1-1 conmigo en la que vemos tu caso y te digo EXACTAMENTE qué deberías estar vendiendo, cómo hacerlo, y por qué, para empezar a ganar dinero con tu Substack cuanto antes (esta reunión me la compran fuera de la Mafia por 150€, así que pronto dejaré de regalarla y enviaré a los nuevos miembros a que vean un vídeo)
El “Checklist de Crecimiento Diario”, que es la rutina diaria que seguimos todos en Substack Mafia, en plan rutina de gimnasio, para que sepas qué hacer cada día desde que te conectas hasta que te marchas para ganar más y más suscriptores en Substack (solo con esto ya recuperas la inversión de entrar porque te ahorras meses y meses de no saber qué hacer para crecer)
El “Checklist de Misiones”, que es el “Macrocurso Substack” que incluye 55+ lecciones en texto, audio y vídeo, que puedes ir haciendo a tu ritmo (incluyendo las grabaciones de los 17 talleres que se han vendido a 60€/entrada, que solo esto ya son 1.020€ que te ahorras), y que te ayudarán a ganar más audiencia, a ganar más dinero y a convertirte en alguien famoso dentro de Substack.
Acceso diario a nuestro Chat Privado en Substack, para que vayas contando cómo te va el método y resuelvas dudas en tiempo real con nosotros, y que consigas nuestro apoyo directo para ganar alcance y reputación (ej: hay un día de la semana en la que nos restackeamos entre nosotros y conseguimos que todo el mundo hable de nosotros en Notes)
Y ADEMÁS...
Un ejemplar de “Secretos de Substack” enviado a tu casa GRATIS estés donde estés en el mundo (si no tienes uno ya), por si no pudiste conseguirlo por los 97€ que terminó costando al final de la campaña, y que incluye 20 secretos de mafiosos para monetizar y crecer en Substack (NUNCA se podrá conseguir “suelto” porque no vamos a volver a venderlo)
El famosísimo “Bonus de Jorge”, que es un trucazo que nos regaló Jorge Bosch Alés (Cosas de Freelance, 14.000 suscriptores) para que aprendas a conseguir +60 recomendaciones de otras newsletters y que ganes más suscriptores cada día en tu Substack, aunque estés empezando a publicar aquí dentro y no te conozca casi nadie.
Un audio privado de 21 minutos al que llamé “Notes Overkill”, en el que te cuento cómo utilizar Notes como un auténtico Pro de Substack para ganar más suscriptores, más dinero y más popularidad aquí dentro.
El curso triple en vídeo que te explica 1) cómo crear una comunidad online y ganar 1.000€ en menos de 30 días con ella, 2) cómo crear y vender tu primer servicio 1-1 aunque nunca hayas hecho algo parecido y 3) cómo hacer que los miembros de tu comunidad empiecen a pagarte 600€ cada 3 meses...
...Al que he llamado “Dios de Substack” y que está a la venta por 475€, pero que también te entrego tal cual entres en Substack Mafia.
Ah, y otra cosa importante:
La grabacion de la sesión “Ask Me Anything” (AMA) a la que llamé “Cómo ganar 13.000€ en Substack” en la que respondí SIN FILTRO a más de 30 preguntas que me llegaron sobre monetización y ganar dinero en Substack, para que puedas copypastear los trucos que yo mismo utilizo para sacarme un sueldo de Substack cada mes.
Si esto te interesa, asegúrate de entrar AHORA.
Solo 5 plazas para nuevos miembros.
357€/año en lugar de los 427€/año que empezará a costar cuando se acaben, o el día 4 de marzo a las 23:59 Península.
Puedes conseguir la tuya en este enlace:



Hay algo muy inteligente en lo que planteas y no es solo marketing. Cuando el fundador se convierte en el héroe permanente, la comunidad depende pero cuando el fundador construye escenario para que otros brillen, la comunidad escala, eso es diseño estratégico.
Las comunidades que sobreviven no giran alrededor del ego del creador, sino alrededor del progreso visible de sus miembros y eso bien ejecutado genera algo mucho más potente que seguidores, genera identidad compartida, ahí está la diferencia real 😀
El puto amo, sí señor, de mayor quiero ser como tú. Sigo poniendo los cimientos para ello. Espero pronto llegar a los 1000. ¡Gracias Maestro!