Listen, and repeat
No recuerdo dónde lo dije la primera vez, pero llevo una semana y pico repitiendo lo mismo:
“Este final de 2026 voy a dedicarlo a salir de mi zona de confort todo lo posible”
Sé que es un término que no le gusta a mucha gente, pero como yo no soy hater del tema, pues lo digo tal cual.
Un ejemplo de lo de salir de “la zona”:
En el año 2022, alrededor de 6-8 meses después de haber dejado mi trabajo como Director Comercial (así, en mayúsculas, en plan crema) en una empresa de software famosilla, decidí empezar a trabajar en inglés.
En aquel momento, también tenía esta newsletter, solo que hablaba y vendía productividad/coaching, que era lo que hacía entonces.
La cosa es que me di cuenta de que si me pasaba al mercado anglosajón podía vender no solo a los guiris y americanos, sino también a cualquier persona que supiera hablar/leer en ese idioma.
Y más caro.
Así que lo que hice fue avisar a mi audiencia de entonces (unos 300 suscriptores) y cambiar el idioma de mi newsletter.
Empecé a escribir y vender en inglés, aunque ni siquiera recuerdo qué vendía entonces.
Imagino que sesiones 1-1, que era lo más fácil y lo que mejor funciona cuando empiezas.
Pues eso:
Empecé a escribir en inglés en mis correos, también pasé mis redes sociales a ese idioma...
Y un par de meses más tarde, después de haber hecho esa “mudanza”, de que mis suscriptores más fieles se quedaran (algunos utilizando traductor a diario para no perderse nada), pero otros muchos se fueran...
Me di cuenta de que la había cagado.
Y tuve que volver a trabajar español.
¿Cómo caí en que lo que había hecho había sido un error?
Pues porque alrededor del mes y medio, dos meses, de estar haciéndolo todo full-time en otro idioma, empezaron a llegarme invitaciones a charlas, entrevitas, lives...
Lo mismo que hago ahora en Substack prácticamente cada día, pero en Twitter y en otro idioma.
Esto no es malo.
Lo malo fue que me di cuenta de que rechazaba TODAS esas invitaciones porque ponía alguna excusa para no “dar la cara” y tener que contar mi movida en inglés.
Mi razonamiento era el siguiente:
“Si me ven hablando en inglés, con este nivel pésimo que tengo, JAMÁS van a comprarme”.
Así que me buscaba excusas, una tras otra, para descartar todas esas invitaciones a charlas, a colaboraciones, a alianzas...
Y me di cuenta de que así, metido en una cueva y alejándome de las oportunidades que me llegaban, nunca podría despegar.
Y como necesitaba el dinero porque estaba empezando, en lugar de jugármela y atreverme, decidí “retroceder” a español y vender en el idioma que ya sabía que podía darme algo de dinero.
Eso fue hace cuatro años, que se dice pronto, que es justamente el tiempo que he tardado en atreverme a hacer lo que me pidieron que hiciera entonces:
“Entrevistas en inglés”.
No es que me haya pasado todo este tiempo trabado con el tema, porque he estado en otras cosas.
Peeero podemos decir que ya he dado el primer paso, porque, si nada cambia, y no debería...
El lunes 14 de septiembre tendré mi primera charla pública en inglés con la mafiosa Rosemary DeSena.
Que además de ser la primera miembro de la historia de Substack Mafia en unirse, es también una chica muuuuy insistente.
Le dije que no un par de veces por vergüenza.
Mi nivel de inglés es suficiente como para trabajar en 1-1 con clientes de fuera (con ella, por ejemplo), pero me sigue echando para atrás MUCHO el ponerme a hablar con otra gente delante.
Especialmente en entorno profesional.
Si estoy surfeando y termino hablando con unos guiris en el agua mientras esperamos la serie (olas que vienen juntas), pues no me corto.
Pero con el curro, pues como que me cago más encima.
Pero, como dije al principio del tochazo este:
“Este final de 2026 voy a dedicarlo a salir de mi zona de confort todo lo posible”.
Así que eso es lo que voy a hacer.
Tengo 30 días para mentalizarme, practicar un poquillo, y salir ahí a chapurrear con mi B2 de Cambridge.
Delante de toda la peña.
Pensándolo ahora, tengo ganas.
Porque sabe Dios en donde termina todo eso.
Como se suele decir por estos lares emprendeduriles:
“Si haces cosas, pasan cosas”.
Vete a saber.
A lo mejor le cojo el rollo y termino haciendo más Lives en ese idioma.
O me da por reintentar mi migración idiomática en algún momento.
Aunque lo más valioso de todo, como te imaginarás, no es tanto lo que consiga “sacar” directamente de esa charla (aunque intentaré que sea valiosa para quien la vea, claro).
Sino que es una manera más de ponerme a prueba y de recordarme que, al final, nada es tan importante como te cuenta tu cabeza.
Iré allí, haré aquello y todos contentos.
Pero habré dado un pasito más para liberarme de mi querida y ultraprotectora cabecita.
Apúntate la fecha de la charla si quieres, aunque es probable que te la recuerde.
Para saber más sobre Substack Mafia y cómo podemos inspirarte a hacer cosas que ahora te parecen difíciles, simplemente por “contagio” de tenernos cerca...
Entra aquí:
https://www.crecerensubstack.com/pre-mafia
Larga Vida a la Mafia


Tengo la agenda más apretada que un porro y acabo de ver que no hay huecos.
Si quieres que nos veamos, escríbeme por privado y buscamos espacio.
It’s gonna be grrrrrreeeeaaaat! 😍 (ok that’s a Tony the Tiger reference but it applies here as well as to that cereal box). Thanks for agreeing to play with me, capo.